La aerolínea francesa XL Airways, en concurso de acreedores desde el día 23, anunció este lunes la suspensión de todos sus vuelos por la imposibilidad de mantener las operaciones por su crítica situación financiera.

En un comunicado colgado en su página internet, XL Airways, que se encuentra bajo administración judicial desde su suspensión de pagos, señaló que la interrupción de sus vuelos comenzó a las 15.00 locales (13.00 GMT) y se prolongará hasta el jueves.

Antes de que se cumpla este plazo está convocado el próximo miércoles una audiencia en el Tribunal de Comercio de Bobigny, a las afueras de París, para abordar el futuro de la aerolínea.

El tribunal había dado hasta el sábado pasado para que se hicieran públicas posibles ofertas para salvar XL Airways, pero más allá de algunas muestras de interés no se presentó ninguna.

El director general de Air France, Benjamin Smith, ya advirtió el pasado viernes que no estaba interesado porque no veía “ningún beneficio” en esa operación ya que su empresa vive ahora un ambiente social estable y no está dispuesto a ponerlo en peligro.

Antes de que tuviera que soltar las riendas al declararse en concurso de acreedores, el presidente de XL Airways, Laurent Mangin, había pedido ayuda a Air France.

XL Airways tiene una plantilla de 570 personas y operaba con cuatro aviones Airbus A330 en conexiones de largo alcance desde Francia a destinos en Estados Unidos, las Antillas, la Reunión o China. El pasado año tuvo 730.000 pasajeros.

El pasado viernes otra compañía aérea francesa, Aigle Azur, fue declarada en quiebra 20 días después de poner fin a sus vuelos también a causa de su situación económica. Los administradores judiciales no consiguieron encontrar ninguna oferta viable para salvarla.