Airbus A330-300 de WOW air (WW/WOW).

Después de la retirada este fin de semana de Icelandair (FI/ICE) para la compra de WOW air (WW/WOW), la aerolínea de bajo coste ha perdido su última oportunidad de ser rescatada y se ha visto obligada a suspender todos sus vuelos ante la inminente quiebra.

El fondo Indigo Partners canceló sus planes de compra del 49% del capital e Iceland Air anunció que abandonaba las negociaciones para una posible fusión.La continúa sucesión de rechazos financieros ha llevado a la compañía a suspender varios vuelos programados para los próximos días. Primero fue la ruta Miami (MIA)-La Habana (HAV), que debía haberse realizado la noche del 24 y la madrugada del 25. Luego, le siguieron las cancelaciones desde Reikiavik (KEF) a Chicago (ORD), Pittsburgh (PIT), Bruselas (BRU), Milán-Malpensa (MXP) y Barcelona (BCN), tanto en los tramos de ida como de vuelta. También quedaron en tierra los aviones que debían realizar las rutas de Miami a Holguín (HOG).

En noviembre, tras el fracaso de las negociaciones con Icelandair, la firma de leasing Indigo Partners se comprometió a invertir casi 80 millones de euros por el 49% del capital social de la low cost nórdica. Pero hace pocos días esta sociedad anunció que cancelaba esta inversión, y WOW air volvió a golpear las puertas de Icelandair, la mayor aerolínea de la isla del Ártico.

Sin embargo, en la tarde del domingo, esta compañía emitió un breve comunicado, tan frío como un glaciar, en la que expresaba que “una posible entrada en las operaciones de WOW air, como se había anunciado el 20 de marzo, no se llevará a cabo”. Por ello, agregaron, “todas las negociaciones entre ambas partes han finalizado” Más tarde, el consejero delegado de la aerolínea, Bogi Nils Bogason, dijo que la posición financiera y operativa de WOW air era tal “que no vemos razones para seguir adelante”.

La low cost islandesa se encuentra negociando contrarreloj con sus accionistas y acreedores para llegar a un acuerdo para reestructurar la deuda y poder garantizar la viabilidad a largo plazo. Las cancelaciones de WOW air levantó una oleada de indignación entre los pasajeros afectados, que acusaron a la compañía de no ofrecer compensaciones, o al menos proveer de agua y bebida mientras buscaban cómo viajar.

WOW air fue fundada por el empresario islandés Skúli Mogensen, y debutó comercialmente en mayo de 2012. Tras absorber a la compañía rival Iceland Express, se lanzó con vuelos de bajo coste a EEUU. Durante 2018 transportó 3,5 millones de pasajeros y actualmente emplea directamente a más 1.000 personas. La agresiva expansión con precios ultra bajos puso en peligro a la compañía, que además tiene su modelo de negocio atado a las fluctuaciones del petróleo.

Para reducir costes, el año pasado, la aerolínea redujo su flota a casi la mitad, de 21 a 11 aeronaves, con la venta de cuatro A321 y la devolución de cuatro A330 que tenía en régimen de alquiler, mientras negociaba con Icelandair su fusión previo pago de 15 millones de euros.

Todo esto nos recuerda a situación similar cómo fue la que condenó a Primera Air, una compañía que tuvo su sede en Islandia (antes de convertirse en danesa) y que se declaró insolvente en octubre del 2018.

 

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