Airbus A350 de Qatar Airways

Este viernes, Qatar Airways ha anunciado su calendario de vuelos durante la temporada de invierno en respuesta a la demanda, tanto de pasajeros como de carga, y a la continua relajación de las restricciones de entrada en países de todo el mundo. Para finales de 2020, la aerolínea tiene previsto reconstruir su red a 124 destinos, incluidos 21 en África, 10 en América, 42 en las regiones de Asia y el Pacífico, 38 en Europa y 13 en Oriente Medio.

El consejero delegado de Qatar Airways, Akbar Al Baker, ha asegurado que, si bien ninguna aerolínea puede predecir al 100% cómo se recuperará el mercado o las futuras restricciones de entrada, la experiencia de la compañía durante esta crisis les posiciona en una situación única para construir un programa realista de vuelos durante la temporada de invierno con «toda confianza».

Cabe recordar que la temporada de invierno empieza a finales de octubre y acaba a finales de marzo, cubriendo un total de 5 meses en los que, generalmente, las aerolíneas programan menos vuelos de los habituales y vuelan a menos destinos.

«A medida que continuamos reconstruyendo nuestra red mundial de destinos, seguimos centrados en proporcionar una conectividad perfecta, segura y fiable a nuestros millones de pasajeros y en asegurarnos de que seguimos ganándonos su confianza cada vez que deciden volar con Qatar Airways«, ha indicado.

Parece que Qatar Airways compite con Emirates para ver quién reanuda antes la mayor cantidad de vuelos posible. Durante estos últimos meses, ambas aerolíneas han ido reconstruyendo su red de destinos a una velocidad muy superior a la del resto de competidores. Desde principios de este, el número total de destinos a los que vuela Emirates alcanza los 94.

Hace pocos días, el gobierno de Catar otorgó una ayuda pública de 2.000 millones de dólares estadounidenses a Qatar Airways. La pandemia de la Covid-19, combinada con el boicot económico a Catar por parte de cuatro países árabes y la liquidación de Air Italy, propiedad al 49% de la aerolínea catarí, provocó unas pérdidas netas de 1.922 millones de dólares para la compañía aérea durante el año fiscal que finalizó el 31 de marzo, casi el doble de las pérdidas del año anterior.