Airbus A340-600 de Iberia

Iberia finalizará la renovación de su flota que vuela desde y hacia Centroamérica en octubre próximo.  La compañía, que tiene 250 vuelos semanales desde la región, ha cambiado sus aviones a los nuevos Airbus 330-200 (con capacidad para 288 pasajeros) y los A340-600 (con capacidad para 346).

Estos nuevos aviones ofrecen mayor espacio en los asientos de clase turista, mayor amplitud en la clase de negocios y mayor eficiencia, explicó Frédéric Martínez, director para América Latina de Iberia que visitó hoy El Salvador para explicar la nueva imagen y estrategia de la empresa.

La compañía, que pertenece al holding International Airline Group (IAG), ha pasado de tener pérdidas y malos años a ser una empresa con beneficios desde 2014, gracias a una reestructuración que implicó buscar mercados más rentables, jubilaciones anticipadas y nuevas rutas.

Aunque en América Latina, destinos como Venezuela han disminuido desde hace dos años el número de vuelos semanales, una tendencia a la que se ha sumado recientemente Brasil, un país agobiado por una aguda crisis, la compañía ha abierto más rutas y frecuencias en el subcontinente, una región que representa el 53 % de sus movimientos.

En junio, por ejemplo, la firma empezará a volar diariamente hacia Cuba y hacia Puerto Rico.

En el caso de Centroamérica, Iberia mantiene 4 vuelos semanales que salen desde Guatemala y El Salvador y que, en 2015, sumaron un total de 120,000 asientos; un crecimiento de 3 % con respecto a lo alcanzado un año anterior.

Por su parte, desde Panamá y Costa Rica, posee un vuelo diario hacia España. En conjunto, la región representa unos 500,000 asientos al año, casi el mismo peso que tiene el mercado brasileño o el mexicano, con una ocupación que supera el 80 %, dijo Martínez.

Mientras que el año pasado, la empresa alcanzó ganancias por los 247 millones de euros equivalentes a unos $275 millones,  en 2013 esta había reportado pérdidas por 166 millones de euros ($185 millones al cambio actual).

Para revertir esa tendencia negativa la compañía debió emprender un profundo proceso de renovación.

“Éramos una compañía un poco anticuada, nos hemos renovado enfocándonos en el cliente”, explicó el director. Ese nuevo enfoque implicó mejoras sustanciales en la puntualidad de la llegada de los vuelos, en la atención en cabina (pantallas más grandes, oferta de entretenimiento, comida, Wi-Fi en todo el vuelo, etc) y en los precios.

Martínez adelantó que con esas mejoras, la nuevea apuesta de la compañía es hoy el mercado asiático.

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