KaiJie Yeo, Director para España y Portugal de Singapore Airlines. Elena Ramón / Expansión.

Desde que Singapore Airlines canceló la ruta entre Barcelona y Sao Paulo por la llegada de Latam a la ciudad Condal, la aerolínea empezó a operar algunos vuelos del sector entre la capital catalana y Singapur con parada técnica en Milan. Hoy en día, la aerolínea opera cinco conexiones semanales entre Barcelona y la ciudad-estado asiática, pero tan sólo dos lo hacen de forma directa. A partir de junio, la aerolínea mantendrá las cinco frecuencias semanales, pero habrá tres enlaces directos, uno más, y los dos restantes seguirán deteniéndose en la ciudad transalpina, según explica KaiJie Yeo, director de la compañía para España y Portugal desde julio de 2018, en una entrevista a Expansión Catalunya.

“Estamos muy satisfechos con la evolución y la prueba es la mejora de la oferta”, explica el directivo, a pesar de que el año pasado el número de viajeros que transportó cayó un 2,7%, hasta las 68.629 personas. La compañía utiliza un Airbus A350-900, con capacidad para transportar a 253 personas en las configuraciones de turista, premium y negocios. Aproximadamente un tercio de los usuarios son de negocios y el resto son turistas estrictamente.

Aunque este cambio no implicará aumentar el número de plazas a la venta desde la capital catalana, sí que transmite un mensaje de confianza hacia Barcelona como destino. En 2006, Singapore estrenó la conexión entre El Prat y la urbe asiática y llegó a utilizar la capital catalana para hacer escala en su corredor con São Paulo.

En 2016, la introducción de Latam —con capacidad para realizar más conexiones en Latinoamérica— en la ruta entre Barcelona y la capital económica brasileña obligó a replegarse a Singapore, que canceló la ruta a Brasil y decidió que sus vuelos entre Barcelona y Singapur parasen en Milán. Quitar una escala supone recortar en dos horas el tiempo de desplazamiento.

“Estamos muy satisfechos con la demanda en el mercado español, que viaja cada vez más y que le gusta explorar y visitar Asia”, explica el directivo, que anteriormente había trabajado en las oficinas de Singapore en Londres y Hanoi (Vietnam). En Barcelona, la compañía cuenta con 20 empleados, sin tener en cuenta la tripulación de sus vuelos (toda procedente de su centro de operaciones, en Singapur).

La aerolínea solo opera en España desde el Aeropuerto Josep Tarradellas. ¿Se plantea hacerlo desde el Aeropuerto de Madrid? “Es una ciudad con importantes conexiones con Latinoamérica y España, que siempre está en revisión, pero de momento no hay planes”, afirma KaiJie Yeo, quien tampoco ve opciones, por ahora, de reabrir el corredor con Brasil. “Pero siempre está bajo revisión”, matiza.

KaiJie Yeo asegura que la competencia que le ha surgido a Singapore en España para viajar a Extremo Oriente no le afecta, y subraya que su principal punto favorable es la ubicación geográfica, además del servicio.

En el caso de Barcelona, las aerolíneas del Golfo (Qatar, Emirates y Etihad) y Turkish juegan la baza de ser la puerta de entrada hacia Asia, y Korean, Asiana Airlines o Air China han abierto rutas directas en los últimos años con el continente.