Según un informe presentado al Ministerio de Empresa e Innovación de Suecia por Swedavia —la empresa estatal encargada de operar 10 aeropuerto en todo el país—, la continuación de las operaciones en el Aeropuerto de Estocolmo-Bromma (BMA) ya no se justifica por motivos comerciales, y apunta que la operativa podría ser absorbida por el Aeropuerto de Estocolmo-Arlanda (ARN), a unos 40 km de distancia.

Dado el impacto de COVID-19, el informe recomienda el cierre anticipado del Aeropuerto de Estocolmo-Bromma, ya que Suecia ahora espera que el aeropuerto tenga un exceso significativo de capacidad debido a los bajos volúmenes de tráfico durante mucho tiempo.

Si se cierra Bromma, Swedavia asegura que el tráfico aéreo comercial del aeropuerto se puede acomodar en Arlanda a corto plazo, sin adelantar ninguna inversión significativa en infraestructura adicional. Sin embargo, más largo plazo añadió que se necesitarían más inversiones, independientemente de si se trasladan las operaciones o no. Estas inversiones incluyen una pista adicional en Arnlanda.

El informe apunta a que existe el riesgo de que la disponibilidad de vuelos para ciertos destinos se vea afectada por el cierre de Bromma y advirtió que la medida podría reducir la competencia y hacer subir los precios de los billetes. En cambio, otros destinos podrían obtener una mejor accesibilidad nacional e internacional utilizando Arlanda.

“El sector de la aviación se enfrenta a una crisis sin precedentes. Es muy probable que Bromma tenga un exceso de capacidad debido al bajo volumen de tráfico durante mucho tiempo en el futuro ”, dijo el presidente y director ejecutivo de Swedavia, Jonas Abrahamsson. “A largo plazo, el costo de esto correrá a cargo de los pasajeros y las aerolíneas ya heridas, lo que no creemos que sea posible”.

El Aeropuerto de Bromma se ha visto muy afectado por la pandemia del Coronavirus, según cifras proporcionadas por OAG Schedules Analyzer, el número de asientos de salida esta semana es menos de 4.500, a diferencia de los 38.000 de hace un año.

Un factor que ha contribuido a esta situación ha sido la suspensión del servicio de la aerolínea nacional sueca Braathens Regional Airlines. La aerolínea canceló todos sus vuelos en abril y solicitó una reorganización judicial, similar a una administración, luego de una fuerte bajada de la demanda debido al Covid-19. Las cifras de OAG muestran que Braathens Regional Airlines operó más de 1,5 millones de asientos de salida de Bromma en 2019, lo que equivale al 86,6% de la oferta del aeropuerto durante el año.

Actualmente hay solo ocho rutas operando desde Bromma esta semana, siete de las cuales son nacionales. La aerolínea danesa FlexFlight está volando a Angelholm-Helsingborg (AGH), Goteborg-Landvetter (GOT), Halmstad (HAD), Malmo (MMX), Ronneby-Karlskrona (RNB) y Visby (VBY). La única ruta internacional es un vuelo de tres veces por semana a Bruselas (BRU), operado por Brussels Airlines.