Boeing 737 MAX

El consejo de administración de Boeing ha decidido paralizar la fabricación del 737 MAX a partir de enero. Hace una semana, ya os hablamos en un artículo que el fabricante se planteaba seriamente esta posibilidad. Hasta el momento, la producción de este modelo se había reducido de 52 a 42 aeronaves al mes. Ryanair, United, Southwest, American, Norwegian, Air Europa, entre muchas otras; esperaban recibirlo en los próximos meses.

Boeing contaba con poder empezar a entregar estos modelos en breve, con el fin de ponerse al día a finales de 2020 con el calendario original y retomar la fabricación de hasta 57 aviones al mes. Pero, la semana pasada, tras una difícil reunión entre Dennis Muilenburg —CEO de Boeing— y la FAA, no parece que el 737 MAX pueda volver a volar antes de febrero del año que viene.

Tanto si se ralentiza, como paraliza o cancela; la cadena de suministro del 737 MAX afecta a más de 600 contratistas. Esto comporta pérdidas de trabajo. A nivel de la economía de Estados Unidos, Boeing es de las principales empresas exportadoras. Una vez se ha dado a conocer la noticia, Boeing ha sufrido una fuerte caída en bolsa —4,29 %— .

La certificación por parte de los reguladores para que el aparato pueda volver a realizar operaciones comerciales se seguirá haciendo esperar. Mientras, en el exterior de la cadena final de montaje de este avión, se acumulan más de 450 Boeing 737 MAX esperando a poder ser entregados. A parte de los costes de mantenimiento que esto comporta, esto implica que cada día que pasan aparcados pierden valor.

La semana pasada, también hablamos en Avionizados sobre la compensación que recibirá la aerolínea Southwest por los problemas con el 737 MAX. A día de hoy, Boeing cuenta con 4.912 pedidos para el 737 MAX en sus diferentes variantes. Cabe decir, que este año tan solo ha recibido un pedido de 30 aviones para este modelo. En el momento antes del veto a volar, el fabricante estadounidense había entregado ya 387 unidades de su nuevo avión.